Las posibilidades que nos brinda la Web 2.0 son numerosas y si dedicamos tiempo y esfuerzo suficientes, es probable que obtengamos tarde o temprano nuestro público.
Un micro-público, que es lo más habitual, o un macro-público, que es lo que todo el mundo querría. Pero todo buen hijo de vecino sabe que…
“Queréis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar. Con sudor”
Y sólo unos pocos estan dispuestos a pagar ese precio.
En fin, todo este preludio para mostraros un par de videoclips caseros que hicieron posible el salto a la fama del grupo musical canadiense Ok Go.
El primer vídeo es en un parque público y tocan el tema “A Million Ways“.
La cámara de vídeo está TOTALMENTE FIJA, se supone que en un trípode (el tio que entra en plano es el que le acaba de dar al PLAY)
La coreografía está bastante curradilla (esto hay que ensayarlo bastante para que salga bien).
A día de hoy, este vídeo lleva casi 1.600.000 reproducciones, unos 1.700 comentarios y aproximadamente 11.000 personas lo han marcado como favorito.
En realidad el primer vídeo que colgaron es el que os muestro a continuación. Es genial y demuestra que con ganas, ingenio, dedicación (y algo de suerte) puedes obtener cifras como estas:
39 millones de reproducciones
53 mil comentarios
275 mil veces como favorito
Y claro está, la gente te va a comprar los discos, irá a tus conciertos y te harás famosillo.
El tema se llama “Here it goes again“:
Pues nada, a ver si le sacamos provecho también nosotros a la dichosa Web 2.0 Tengo más a comentar sobre este grupo pero mejor lo dejo para otro día.
Ayer me mostraron este prodigio de videoclip musical, parece ser que de principios de los ochenta. Interpretan nada más y nada menos que el grandioso tema de Cole Porter “Love for Sale”.
¡Qué derroche de glamour y elegancia!
¡Qué miradas!
¡Qué poses!
¡Cuanto erotismo derrocha cada fotograma! Sobre todo cuando se ponen crema solar, espero que no me lo censuren
Fijaos en algunos detalles como la sombrilla roja, parece que de una marca conocida de refrescos…
O cuando aparece un señor detrás de los cantantes, paseando por la playa y se planta en jarras en un trocito del plano…
Precisamente el primer vídeo es de esta formación, de un directo de, atención, ¡1977! Vale la pena verlo, con sus camisicas blancas, sus barbas setenteras, el vacileo…
Y luego os pongo una versión un poco más reciente, creo que de los noventa, de la banda de Candy Dulfer.
Nótese que el señor Miller, que es bajista, está tocando el clarinete bajo al principio y no se agencia su instrumento habitual hasta el final del tema.