Así es como empieza el vídeo en inglés de promoción del microproyector que la empresa 3M ha lanzado al mercado. Sus medidas son 11 cm de alto x 5 cm de ancho x 2 cm de alto y su peso es de 150 gramos. Hasta cierto punto tiene el tamaño que ocuparía un móbil de los normalitos tirando a tochete Por tanto, se trata de un proyector que ¡se puede llevar en el bolsillo!
Tiende dos tipos de conexión:
Con cable VGA para obtener la salida de vídeo de un ordenador, por ejemplo de un portátil.
Con cable especial para obtener la señal también de vídeo del iPod, cámaras digitales, teléfonos móbiles o consolas portátiles (como la PSP).
Otras características destacadas:
Utiliza iluminación de tipo LED.
Proyecta una superfície de hasta 50″ (pulgadas), esto es, 127 cm de diagonal.
Con la batería incorporada se pueden hacer proyecciones de hasta una hora seguida.
Al no tener ventilación alguna tampoco emite ruidos molestos.
Se puede fijar encima de un trípode.
En realidad el pequeño dispositivo que hace posible esto pesa sólo 21 gramos y puede incluirse en otros aparatos tecnológicos como teléfonos móbiles o cámaras digitales. Se supone que en un futuro no tan lejano vendrá incorporado un microproyector en este tipo de productos.
Si el hombre que ha hecho posible geniales aplicaciones para el mando de la Wii, comenta en su blog que hay que estar al loro con lo que hace uno de sus colegas, será mejor hacerle caso.
Para los que no conozcáis aún a Johnny Lee, os diré que es un ingeniero informático que tiene mucha imaginación y talento. Él solito ha hecho posible los siguientes proyectos con el wiimote:
Pues bien, en su blog, nos llama la atención sobre el trabajo que está haciendo uno de sus colegas, llamado Andy Wilson y nos recomienda encarecidamente ver dos vídeos con proyectos en los que está trabajando.
El primero reconoce una forma concreta de la mano con una webcam para poder interactuar con el ordenador.
El segundo sirve para colaborar remotamente con otra persona mezclando objetos reales (los que tienes delante tuyo) con objetos virtuales (los que están delante de la persona con la que te comunicas). Por ejemplo para escribir o dibujar encima de una hoja de papel o para hacer una partida de ajedrez.